En la costa occidental de Cantabria nos encontramos la villa marinera de Suances. Desde aquí, de la mano de la Peña La Masera dentro de la Asociación Moz (Memorial Óscar Zatón), se nos invita a participar en su primer concurso de olla ferroviaria con nombre propio, “El Cucharón”, con toda la ilusión de convertirlo en cita ineludible en nuestro calendario y referente en nuestra comunidad.
En el puerto, los compañeros de la asociación nos reciben y nos indican donde nos podemos ubicar.
Con zonas bien delimitadas para la instalación de las carpas y zonas de cocción, con pasillos bien marcados para el paso y para poder movernos con libertad y con la total seguridad de saber que no vamos a interrumpir a ningún compañero en su guiso, nos vamos colocando con orden para que todo quede bien instalado a la mayor brevedad posible.
Antes de iniciar el guiso nos da tiempo a pasear por el espigón del puerto, a pisar la arena y a recargarnos de energía positiva para comenzar bien el día.
A las diez de la mañana nos informan que se puede pasar a recoger las patatas, el pan y un delantal conmemorativo que nos facilita la asociación. Muchas gracias por vuestro esfuerzo y colaboración.
A la par que se nos entregan los obsequios, un miembro de la organización se encarga de proporcionarnos el plato para la cata junto con los números, ocultos en un sobre, y nos da las indicaciones de cómo se realizará la cata.
A las dos de la tarde se entregarán los platos comprendidos entre el número 1 y el 20; a las dos y cuarto se presentarán los platos del 21 al 40 para finalizar a las dos y media con los numerados del 41 hasta el 52.
Nos gustó mucho la cazuelita de barro elegida para la presentación de la cata. Además de permitir conservar mejor el calor del guiso, facilita una presentación más estética, en la que los ingredientes quedan mejor expuestos.
Durante la mañana la organización estuvo muy atenta a las necesidades de todos los participantes, entre los que encontramos amigos Palentinos que se animaron a pasar un bonito día con nosotros.
La animación a cargo de Dj Miguel AC nos puso a bailar a todos, incluso a un grupo de jóvenes llegados desde Haro y Briones, que sin dudar un segundo participaron en la trainera al ritmo de Paquito el chocolatero.
El buen tiempo nos acompañó hasta el momento de entregar la cata, que dió inicio con exquisita puntualidad y respeto al esfuerzo de los cocineros.
El jurado, en el interior de la carpa, a la vista de todos, se tomó con mucha seriedad la degustación de las catas otorgando cada uno su puntuación bajo su criterio y opinión.
A las dos y media se repartieron 80 raciones en una degustación de patatas con merluza, al módico precio de 2€, para que nadie se quedase con ganas de probar el guiso marinero.
El postre, un riquísimo arroz con leche elaborado, como no podía ser de otro modo, en olla ferroviaria, se repartió entre todos los presentes hasta agotar las existencias.
Poco antes de la entrega de premios disfrutamos de un bingo.
Damos nuestra más sincera enhorabuena a María González, de Navajeda, que se alzó con el primer premio; a Toñi Sañudo, de la Peña Olleros de Cantabria, que obtuvo el segundo premio y a Tinillo Herrera, de Suances, que consiguió el tercer premio.
El mejor guiso local lo presentó Tinillo Herrera.
Felicitamos al resto de premiados y agradecemos a todos vuestra presencia y participación.
Suances no necesita presentación, sus playas, su arquitectura, su Ría de San Martín de la Arena…
Sus fiestas del Carmen, donde la Reina de los Mares es paseada en barco por la ría, o el descenso de la ría son citas marcadas en el calendario para disfrutar con los suancinos.
En definitiva, Suances es una visita imprescindible si viajamos a Cantabria. Si estás buscando un destino familiar, con un ambiente agradable y unas playas fantásticas, Suances es una parada que no puede faltar en tu ruta.
















































































































































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